Desde la Fundación Pilares para la Autonomía nos llega un documento que nos ha parecido muy interesante y queremos compartir con vosotros. Son unos consejos sencillos para adaptar una vivienda, con un presupuesto mínimo, cuando en casa vive una persona con deterioro cognitivo o cualquier tipo de demencia.
Las recomendaciones se centran en los espacios de la casa donde se producen la mayoría de los percances: el dormitorio, el baño y la cocina.
En el dormitorio
- Sustituir las sillas sin brazos por otras que sí los tengan y con una buena superficie para sentarse.
- Ocultar los cables sueltos, sobre todo si van por el suelo.
- Cubrir los radiadores.
- Elegir una cama que permita incorporarse con facilidad.
- Que la cama tenga acceso por los dos lados.
- Dejar espacio alrededor de la cama para poder moverse con una silla de ruedas.
- No usar alfombras alrededor de la cama.
- Las mesitas de noche no deben obstaculizar el paso.
- Contar con iluminación en el recorrido hacia el baño.
En el baño
- Ocultar los cables eléctricos.
- Usar grifos con sensores.
- Utilizar un plato de ducha en lugar de bañera.
- Poner alfombras antideslizantes en la zona de ducha.
- Colocar una silla en la ducha.
- La puerta del baño no debe tener pestillo ni llave.
- Instalar apoyos en las proximidades del WC.
- Colocar los utensilios siempre en el mismo lugar.
- Poner imágenes que ayuden a localizar cada cosa.
- Crear un camino de luz para facilitar la llegada al baño por la noche.
En la cocina
- Guardar los objetos punzantes.
- Utilizar cocina eléctrica, preferiblemente de inducción.
- Suelos antideslizantes.
- Usar utensilios especiales aptos para microondas.
- Sustituir los objetos de cristal por otros de plástico.
- Mantener los productos de limpieza fuera de su alcance.
- Colocar protectores en los enchufes.
- Utilizar colores llamativos para su estimulación.
- Valorar la posibilidad de ocultar los electrodomésticos.